Lo mejor de esta semana

La industria se agota y acaba repitiéndose una y otra vez, y muchas veces los guiones son una misma premisa con ligeras variaciones y similar ejecución. Los pocos intentos por ser original acaban siendo fracasos bien porque se quedan cortos o porque son demasiado innovadores, y la gente se olvida de que en realidad no buscamos algo que nos cambie nuestra forma de entender el arte, sino que queremos algo que no parezca salido de una fotocopiadora. Algunas pocas personas han sabido verlo y, cogiendo las premisas que constituyen el 85% de las historias y alterando sus esquemas han creado historias únicas y de un poder increíble (ahí tenemos a Neon Genesis Evangelion, una vuelta de tuerca al género de los mechas).

Ahora el estudio SHAFT, creadores de la muy surreal Sayonara Zetsubou Sensei, han decidido hacer lo mismo con la premisa menos esperada: el género de las chicas mágicas. Porque, al igual que con Mazinger Z ¿quién no recuerda series como Sailor Moon o Cardcaptor Sakura, donde jóvenes y adorables estudiantes luchaban contra las fuerzas del mal acompañados por una adorable mascota y transformándose a través de un objeto mágico en superheroínas? 

Bueno, si estabais buscando esa serie, aún estáis a tiempo de probar con Magical Do, Re, Mi o ver los primeros episodios de My Little Pony: Friendship is Magic. Porque este no va a ser un viaje agradable.


Madoka Kaname es una alegre chica que vive su vida sin preocupaciones en una ciudad futurista. Soñadora y buena amiga, acude al nuevo curso con la perspectiva de pasárselo en grande. Pero, un día, se encuentra con una adorable criatura llamada Kyubey, que le propone un trato muy simple: si ella se transforma en chica mágica para luchar contra las brujas que amenazan al mundo, Kyubey le concederá cualquier deseo que ella le pida.

Ojalá fuera todo tan sencillo.

La serie supone una brutal ruptura con el género de las chicas mágicas, y se muestra como una dura crítica al concepto mismo. La historia va planteando durante los primeros episodios los clichés que todos conocemos del género (la mascota, los uniformes de chica mágica, los objetos que las transforman…) para inmediatamente romperlos en nuestras narices y mostrarnos con una dureza que pocas veces se muestra que luchar contra las fuerzas del mal no es algo bonito. Los personajes se van mostrando cada vez más vulnerables mientras la historia lentamente muestra sus secretos y golpea una y otra vez al espectador. Incapaces de intervenir, contemplamos la destrucción psicológica de las protagonistas y descubrimos lentamente que una persona dispuesta a darlo todo por un deseo no vive felizmente. Y para más inri, nos vemos incapaces de odiar activamente a nadie, ya que ninguno de los personajes en Magica Madoka son intrínsecamente malvados: son seres humanos que han sufrido en el proceso para convertirse en lo que ahora son. El que normalmente sería el villano ahora es simplemente una mente corrompida o un agente que lucha por obtener un bien mayor a cualquier costa. Esta dualidad moral, esta imposibilidad de sentir que los protagonistas realmente estén luchando por una causa justa o posible, contribuye enormemente a construir el ambiente agónico y la concepción crítico-analítica de la obra.




Desde una banda sonora que supone un despiadado giro macabro de las tonadillas del género hasta un diseño gráfico único y endiabladamente simbólico que alude al Pop Art, el surrealismo y los collages, la serie es un deleite para todos los sentidos y una auténtica exhibición de atención al detalle, un delicado y retorcidamente bello huevo de Fabergé para contemplar una y otra vez, plagado de referencias a grandes obras como Fausto, de Goethe.

Tan sólo puede achacársele a esta joya, este nuevo clásico y referente, su escasa duración (12 capítulos no llega ni a los estándares mínimos), pero por fortuna logra condensar en tan poco tiempo mayor impacto emocional y desarrollo psicológico que muchas de las interminables obras que pueblan y desprestigian la industria. A todos los que busquen su nueva obra de cabecera y el que puede ser el mejor anime de lo que llevamos de siglo, aquí lo tienen.

 
Ficha Técnica
 
.Autor: Gen Urobuchi

.Estudio: SHAFT

.Género: fantasía, drama

.Categoría: seinen

.Episodios: 12

.Año: 2011

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