Lo mejor de esta semana

Original publicado en KZ nº16 febrero 2011

De mano del autor de “Bakemonogatari”, en la sección de “Anime del mes” os traemos una adaptación de mano del estudio “White Fox” sobre una chica que quiere recuperar doce espadas malditas con ayuda de un espadachín muy especial. El nombre de esta serie es “Katanagatari” y estás a punto de entrar en el mundo que pudo haber sido pero que no llegó a ser.

Ficha técnica

Nombre Original: 刀語 Katanagatari
Autor: Nisio Isin
Director: Keitaro Motonaga
Estudio: White Fox
Año: 2010
Género: Histórico, romance, drama
Categoría: seinen
Duración: 12 capítulos

El séptimo maestro del Kyotōryuu

“Katanagatari” comienza con la visita de la estratega Togame a la isla en la que se encuentran exiliados los hermanos Yasuri después de que su padre, el héroe de la revolución, matara al Shogun que intentó hacerse con el poder y restableciendo la paz en el shogunato. ¿No es, de todos modos, un poco contradictorio el hecho de que se exiliara al héroe de la revolución a una isla? Todo tiene una explicación, y es que Mutsue Yasuri es maestro de una técnica mortal que no utiliza espada, el Kyotōryuu, tan peligrosa que el propio shogun decidió que era mucho mejor desterrarlo antes de colmarle de honores. Y así sucedió.

Habían estado viviendo tranquilamente los dos hermanos Yasuri hasta que un día como otro cualquiera apareció en un bote la estratega Togame y le propuso una misión curiosa en la cual se necesitaba a alguien con sus habilidades especiales de muerte y destrucción contra cualquier tipo de filo cortante.



La misión, enviada por el propio shogunato, no era más que recuperar las 12 espadas malditas creadas por Shikizaki Kiki. Este intento de recuperación se había llevado a cabo primero de todo por los ninjas del clan Maniwa, que traicionaron al shogunato para hacerse ellos con las espadas, y también por el espadachín Sabi Hakuhei, el más fuerte y honorable samurái de todo Japón, pero que también se vio corrompido por el poder de la espada. Además de estos dos contrincantes, también hay que tener en cuenta a los propietarios originales de las espadas antes de que el clan Maniwa o Hakuhei se hicieran con algunas katanas, y es que son expertos espadachines que guardan fielmente sus armas.

Shichika, el protagonista de la historia y séptimo Kyotōryuu, aceptará acompañar a Togame por amor, ya que ni el dinero ni el honor pudieron salvar de la corrupción a los que quisieron recuperar las espadas. Así pues, y bajo esa apariencia de romance por parte de Shichika, ya que no queda bastante claro hasta el final de la serie cuáles eran sus intenciones originales, partirá junto a Togame en busca de las 12 espadas.

De todas formas, hay algunos secretos que van más allá de las aventuras en conseguir dichas espadas, y los verdaderos motivos de Togame de porqué quiere las espadas, se verán como algo más profundo que una simple misión del shogunato.

Katanagatari: un anime diferente

Estamos acostumbrados a que últimamente los estudios de animación nos traigan series de redondeados y femeninos cuerpos, grandes efectos especiales que se repiten una y otra vez y una retahíla de fondos y entornos escolares salpicados o no de zombis, vampiros o colegialas en general.

“Katanagatari” es, visualmente hablando, distinto a los demás y eso podréis apreciarlo desde el segundo 1. El entorno y los efectos especiales pueden ser normales, pero la concepción de los personajes es totalmente diferente a lo que estáis acostumbrados y personalmente me recuerda al último experimento de Gainax, Panty & Stocking with Garterbelt. No en vano, es este estudio en colaboración con White Fox, que es quien lo produce, con otros tantos estudios, quienes han parido esta historia.

Como ya dije en la introducción, “Katanagatari” es una historia de 12 capítulos que adapta las novelas cortas de Nisio Isin, autor de varias historias, entre las que vamos a destacar la de “Bakemonogatari”, que ya salió referenciada en nuestra revista con anterioridad de mano de Isteye, o “Zaregoto”, que de momento no tiene anime, pero que puede ser adaptado en breve si algún estudio se interesa por el proyecto, ya que no en balde fue una de las novelas más leídas en Japón en el 2005.

Así pues, a lo largo de los 12 capítulos que componen la serie veremos una animación que no da altibajos, que siempre se mantiene estable y que es original en su parecer y actuar, cosa que se agradece si estás cansado de siempre ver lo mismo una y otra vez. Además “Katanagatari” acepta perfectamente en su historia ese tipo de diseños, amoldándose a la perfección uno con otro.

En el apartado sonoro destaca el hecho de que cada uno de los capítulos tiene un ending diferente para cada uno de los capítulos, en total 12, y cantados por diferentes autores como ALI PROJECT, también responsable del segundo opening; Kukui o Faylan.



La lista de canciones quedaría entonces de la siguiente manera, siendo los dos openings los siguientes: "Meiya Kadenrou (冥夜花伝廊)" por Minami Kuribayashi, que irían del episodio 1 al 7 incluido; y "Katana to Saya (刀と鞘)" por ALI PROJECT, de los episodios 8 al 12 incluido.
Como ya hemos dicho, la lista de los endings es bastante más larga y uno por capítulo: "Tasogare no Gekka" (誰そ彼の月華) por Yousei Teikoku para el capítulo 1; "Refulgence" por Shoujobyo para el capítulo 2; "Senbon Sennyo no Hamari Uta" (千本千女の刃毬唄) por Aki Hata para el tercero; "Kyomu no Hana" (虚無の華) por kukui para el capítulo 4; "Ai to Makoto" (愛と誠) por Yukari Tamura para el quinto; "Yuki no Onna" (雪ノ女) por ALI PROJECT para el ending del capítulo 6; "Mayoigo Sagashi" (迷い子さがし) por Mai Nakahara para el séptimo;
"Karakuri Nemuridan" (からくり眠り談) por nómico para el octavo; "Akashi" (証) por Annabel para el capítulo número 9; "Ina, to Hime wa Subete wo Karazu" (否、と姫は全てを語らず) por Haruka Tomatsu para el décimo; "Bourei-tachi yo Yabou no Hate ni Nemure" (亡霊達よ野望の果てに眠れ) por Faylan para el undécimo; y "Toki sude ni Hajimari wo Kizamu" (時すでに始まりを刻む) por Minami Kuribayashi para el último, el capítulo 12.

La banda sonora se caracteriza en general por la mezcla de sonidos tradicionales como el tambor o la flauta, con el sonido más POP y característico de la actualidad japonesa, con algunos toques inquietantes para crear suspense en la trama.



La historia de la espada

“Katanagatari” tiene un planteamiento argumental un tanto diferente a lo que podemos estar acostumbrados cuando nos encontramos ante un anime de aventuras. Si bien su motivo principal es recolectar las doce espadas de Shikizaki Kiki, hilo inicial tan manido, y los consecuentes combates con los propietarios de las susodichas espadas, empleando diferentes técnicas para efectuar los combates, lo que no es tan normal ni suele aparecer bajo animes de apariencia infantiloide es la crueldad que no oculta.

Togame, la estratega protagonista, no duda en usar su mente para idear planes maquiavélicos, que no tendrían más importancia si realmente no se llevaran a cabo, pero es que se llevan. La muerte de los propietarios de las espadas es lo normal y ni Shichika ni Togame sienten o parecen sentir el más mínimo remordimiento. Si normalmente las técnicas no son mortales o en otros animes las muertes se muestran de forma más velada, aquí se habla abiertamente de ello.
Otro tema también recurrente es la traición. Nuevamente, su apariencia nos hace pensar que se trata de un anime nada peligroso, pero desde luego que el argumento gira y te lo encuentras de frente sin esperártelo, y eso que en el primer episodio te cuentan lo que supuestamente va a pasar. Pero el telespectador animoso e inocente no cree que pueda suceder todo lo que se dice al inicio, aunque poco a poco se vaya dejando translucir, no que lo dicho en el capítulo primero sea del todo cierto, sino que no es una historia de amistad ni amor, sino más bien de resquemores y venganzas.

“Katanagatari” es una historia tremendamente triste, a pesar de que no lo parezca, ya que tras el halo de simpatía de los personajes se oculta algo oscuro que se podrá ir viendo a lo largo de los 12 capítulos de la saga, tomando su punto álgido en el final del capítulo 11 y el capítulo 12, que a los más sensibles o a los que más se hayan podido identificar con los personajes pueden hacer que se le salten las lágrimas.

En resumidas cuentas, “Katanagatari” aparenta ser algo inocente, un shônen normal, pero no olvidéis nunca que es un seinen más cruel de lo que parece. Una historia interesante con tintes Shakesperianos, un Macbeth, si me permitís la comparación, un tanto a la japonesa y alejada en las circunstancias, pero no en el motivo principal de la trama; con una animación original y con una extensión más que aceptable, es un buen anime que se conoce poco que os hará pensar, sobre todo cuando conozcáis toda la historia.

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