La mañana comienza y el Sol entra suavemente por mi ventana (inserte aquí la hermosa pieza de “Morning wood” para amenizar la narrativa de este párrafo). El teléfono suena pues una alarma previamente fue colocada la noche anterior, por lo que no se escapó de una golpiza para poderlo apagar, acabando el pobre pedazo de tecnología estrellado contra uno de los muros de mi habitación. La mañana siguió su curso y no fue hasta la llamada de mi madre golpeando mi puerta y preguntando “¿Qué no era la convención hoy? ¿A qué hora te piensas ir?” la que me despertó una hora y media después. Resultado: llegada tarde al primer evento otaku del año, la TNT GT número 7. Una convención celebrada normalmente el primer fin de semana de febrero en Tlatelolco, Distrito Federal, dedicada al anime, manga, comics, música asiática entre muchas otras cosas, pero principalmente a la “World Cosplay Summit” (WCS) en donde se elegirá a la pareja que irá a representar a México en la “Cosplay WCS” 2013 en Nagoya, Japón.

Despuntan las 10:00 am: Las filas para entrar al evento superan los 50 metros entre los que compraron su boleto a tiempo y los que comprarán en taquilla. Como buen mexicano yo llegué dos horas tarde…. y sin boleto. Para los que si tienen boletos se reducía a unas 2 personas cada minuto. Ilusionada por poder entrar me di cuenta que tardaría al menos 15 minutos por lo que me decidí a ver cada uno de los cosplay que pasaban y me dedique a ver qué personaje era y a que título pertenecía. Un desfile de Narutos y personajes de la misma serie no se hicieron esperar como era ya costumbre. Ciels Phantomhives hacían su arribo junto a sus Sebastians (ambos personajes de Kuroshitsuji) a sus lados, lo cual me recordó por alguna razón al musical de Mery Poppins. El mundo de Nintendo hacia su aparición, parece que se acerca un Super Smash Bross, Marios, Luigis, Princesas Peach, Zeldas, Pikachus y demás personajes se veían a diferentes distancias. Cuando menos me di cuenta, estaba ya en la entrada comprando la entrada y mi pase a lo que sería una TNT más para mí y mis amigos.

De entrada, como ya es costumbre, la música retumba en el salón principal, con esa hermosa música llamada Rock, interpretada por esos grupos independientes a los que les gustan los covers de canciones que le dan vida al anime y videojuegos. Decidí cambiarme de ropa, me topé con los muy variados stands de dulces en donde los Pockys reinaban y las bebidas de Aloe los acompañaban inherentemente. Entre los cosplays y las playeras “Ingeniosas” que uno se enamora al verlas me acompañaban al seguir mi camino.

Ya lista, el ir a ver a una amiga en el segundo piso era mi siguiente objetivo. Entre chicas bailando canciones de Kpop y Jpop, y chicos bailando pasos muy sencillos en los algunos de los stands donde las idols son el centro de atención, logré llegar a los stands de los “Kamekos” y donde me encontraría con mi amiga para tomarnos unas fotos. Si el desfile de la entrada era un espectáculo, aquí se nos salía la diva que llevamos todos dentro; señoritas en paños menores paseaban de un lado y caballeros muy bien arreglados salían de otro. Mi cámara no sabía a donde mirar, haciendo una selección supercalifragilisticaespiralidosa (lanzar una moneda al aire) llegué donde la presentación de las cosplayers internacionales invitadas de esta TNT estaban presentándose.

Rei Doll y Ryoko Demon de Rusia se encontraban haciendo una presentación de sus cosplay como Mystique y Rogue de X-Men respectivamente. Si algo he de admirar de la TNT es que siempre traen cosplayers profesionales de todas partes del mundo, que a los fans del cosplay como a mi nos motivan a seguir haciendo lo que nos gusta, tomando como ejemplo la pasada TNT, la número XXIV, en donde Nikita y Sikai, cosplayers francesas, nos acompañaron como Asuka Langley y Rei Ayanami .


Una fila rodeó las tarimas donde se presentaban para la firma de autógrafos, en donde fotógrafos y fans del cosplay no hicieron esperar para formarse y tomar las fotos que tanto anhelaban.

Después de un breve descanso los alimentos ya eran necesarios pues nuestros estómagos ya nos pedían (por no decir que nos exigían) comer ¿Qué tendríamos para elegir? Entre lo normal, para gente que no se arriesgaba a experimentar con lo exótico, a lo que mi amigo Juantxo llama “La comida para los rebeldes” como sopas instantáneas, hamburguesas, pizzas, hot dogs, etc., y la típica comida japonesa que podemos encontrar como los bentos hasta los deliciosos que son los panes al vapor y el clasico sushi, la decisión era fácil para dos de los tres de nosotros. Uno, iría con los rebeldes sin dudarlo.

Ya comidos y bebidos el ir a comprar no era una opción, era una obligación. Entre mangas, discos, dulces, accesorios y objetos varios no debían faltar en las compras, si eres un comprador compulsivo ese lugar será tu perdición, si no, simplemente disfrutarás mucho al ver cómo gente como yo gasta su dinero, la hora estaba cerca, el evento mas esperado estaba por dar comienso, el concierto que muchos esperaban. 





Everlast hizo su aparición. Dueto independiente oriundo de Japón compuesto de Yukari Wakana como vocal y Nobuhiko Otsuru como productor musical, la fantastica voz de Yukari se escucha y el público estremecido grita como respuesta, la música comienza a hacer de las suyas y los asistentes saltando y moviendo sus “Light Stick” en semi-oscuridad no tardaron en manifestarse. Entre las luces de dichas lamparitas, cámaras fotográficas y de vídeo, junto con teléfonos celulares con los cuales el público iluminó, temas como “Fukai Mori”, “Daybreak”, “Chikyugi” entre otros son los interpretados por este dueto nipón.

La hora de partir se acerca y para mi el irme de ese lugar es un dolor, pero no tanto sentimental como muchos suponen, sino físico, por todo el tiempo que me la pase caminando de un lado hacia el otro, de arriba a abajo, posar para una que otra fotillo que te piden y para alcanzar a alguien con un hermoso cosplay. Aunque el decir adiós a una TNT más ya es menos doloroso que cuando la primera vez que fui a mis 12 años, no deja de desagradarme pues es un lugar donde gente como yo puede pasar un muy buen rato en compañía de otros con gustos parecidos, pero, a la vez da gusto pues así el deseo para volver la próxima vez aumenta para ver lo nuevo que nos deparará.


En fin, los objetivos fueron logrados, y el regreso a casa no se hizo esperar, en el transcurso del mismo viendo las fotografías obtenidas y comparándolas con las de la edición anterior, me di cuenta que fue una de las mejores a las que he asistido (no comparándola con la primera a la que fui en el World Trade Center, si mal no recuerdo la TNT GT1), fue demasiado variada y con un inusual aumento en los stand de cosplay, de los cuales había sólo unos cuantos hace unos meses. Lo digo hoy y lo diré siempre “La TNT es una de más mejores convenciones que hay y que habrá en México y puede que en todo el mundo”.